Imágen: Axel Petlacalco
Una sólida apertura de Valdimir Gutierrez respaldado por tres relevistas emplumados y un bateo oportuno, otorgaron a la novena verde el primer triunfo de la campaña al derrotar en casa 5-0 a los Piratas de Campeche.
El viento soplaba fuerte en la Angelópolis, como si quisiera barrer los fantasmas que dejó la dolorosa serie en el puerto. Tras caer derrotados por El Glorioso en Veracruz, los Pericos de Puebla volvían a casa con sed de revancha y con la ilusión de regalarle a su afición una nueva historia.
El “Playball” resonó a las 7:10 de la noche en el Estadio Hermanos Serdán, y aunque los Piratas amenazaron desde el inicio dejando hombres en primera y tercera, no lograron hacer daño. La defensa emplumada se mantenía firme.
La chispa poblana se encendió en la parte baja de la tercera entrada. Un potente tablazo de Cristhian Adames impulsó las primeras dos carreras del partido, con Samar Leyva y Simón Muzziotti cruzando el plato. El estadio se llenó de aplausos y esperanza: por fin Pericos tomaba el control del juego.
Piratas volvió a desperdiciar oportunidades en la cuarta, dejando hombres en base. Mientras tanto, Pericos ajustaba y se mantenía sólido, aunque la velocidad les jugó en contra en par de intentos fallidos por robar base.
Fue en la séptima entrada, la fatídica como le llaman, donde todo se alineó para los locales. Un sencillo de Samar Leyva, sumado a un error del shortstop visitante, trajo la tercera carrera, el pitcher rival cometió un engaño que permitió a Eduardo Torrealba avanzar hasta home. El marcador se ponía 4-0 y el Serdán estallaba de emoción. Estamy Ureña cerró el rally con un imparable que mandó a Leyva al plato.
Piratas no logró reaccionar y gracias a un sólido relevo Pericos no solo firmó su primera victoria de la temporada, también le regaló a su gente una noche de alegría y respiro, una promesa de que esto apenas comienza.