Redacción: Pedro Ramos
Imágen: Axel Petlacalco
En una noche mágica en el Estadio Beto Ávila, el beisbol volvió a convertirse en una fiesta para la afición veracruzana. Fue sábado de gloria… y "El Glorioso" le hizo honor a su mote y terminó por vencer a los Pericos 4-1 y de este modo aseguró la primera serie de la temporada.
Tras 4 innings en los que el pitcheo tanto del visitante Luis De Avila como del local Dinelson Lamet lució dominante acompañado de algunas buenas jugadas a la defensiva el juego permaneció sin movimiento en el marcador.
La emoción estalló en la parte baja de la quinta entrada, cuando Juan Uriarte conectó un espectacular jonrón de dos carreras que llevó a Wilson García al plato. El rugido del estadio fue ensordecedor; la gente no solo celebraba una jugada, celebraba la ilusión renovada de un equipo que promete regalar alegrías.
Puebla respondió con rodado de Simón Muzziotti en la sexta que permitió a Lorenzo Cedrola anotar desde la tercera colchoneta para colocar el 2-1 momentaneo.
No obstante, un nuevo cañonazo del Águila puso tierra de por medio. Yangervis Solarte prendió fuego a las tribunas con otro tablazo que voló la barda, llevando consigo a Pedro Martínez poniendo el marcador 4-1 a favor de Veracruz. El estadio explotó en júbilo: la pasión estaba encendida, la afición de pie y la esperanza volando alto.
La novena verde ya no tuvo oportunidad de acercarse en la pizarra y Jake Sanchez "bajó el telón" retirando en fila la novena entrada completando así su primer salvamento de la campaña y sellando el triunfo jarocho.
La temporada apenas comienza, pero en el puerto ya se respira algo especial. Porque cuando juega El Glorioso, el corazón de Veracruz late más fuerte.